Skip navigation

La Balanza de Pagos y la Posición de Inversión Internacional de España en 2019

Vista previa
Ver
589,04 kB

Compartir:

Autor
Fecha de publicación
2-jun-2020
Descripción física
21 p.
Resumen
Según la estadística de la Balanza de Pagos, España presentó, en 2019, una capacidad de financiación del 2,3 % en porcentaje del PIB, levemente inferior a la del año previo, en un entorno en el que prosiguió la expansión económica, si bien a un ritmo de crecimiento menor. La evolución de la capacidad de financiación se explica por la reducción del superávit de la cuenta de capital, como resultado de la disminución de los fondos procedentes de la Unión Europea, el estancamiento de los ingresos turísticos en porcentaje del PIB y la ampliación del déficit de bienes no energéticos. Esta evolución contrarrestó la mejoría del saldo de bienes energéticos que provocó el descenso de los precios del petróleo. Las perspectivas sobre la evolución del saldo exterior de la economía se han visto alteradas bruscamente como consecuencia de la crisis sanitaria del Covid-19, y existe una gran incertidumbre en el futuro próximo acerca de la magnitud (e incluso del signo) de sus efectos sobre dicho saldo, en un contexto de drástica reducción de los intercambios exteriores de bienes y servicios. Por el momento, la información de Balanza de Pagos relativa a marzo ha arrojado una necesidad de financiación, por primera vez en ese mes desde 2012, que ha venido asociada a la fuerte caída de los ingresos por turismo a que han dado lugar las medidas de restricción a la movilidad adoptadas tanto en España como en los países de origen. En el caso concreto del turismo receptor, la evolución futura está enormemente condicionada por el ritmo de eliminación de las restricciones a la movilidad, que, a su vez, depende tanto de la evolución de la pandemia como de la percepción de riesgo, lo que podría llevar a la adopción de medidas de distanciamiento social voluntario por parte de los potenciales turistas. En 2019, por quinto año consecutivo, se redujo el saldo deudor de la posición de inversión internacional neta de la economía española, hasta el 74 % del PIB, el nivel más bajo desde 2006. Esta evolución, que supuso la mayor caída de los últimos siete años, estuvo apoyada en la capacidad de financiación de la nación, el importe positivo que arrojaron los efectos valoración y la expansión del PIB. En términos de flujos financieros, excluyendo el Banco de España, el saldo superavitario de las operaciones financieras de la economía española fue menor que el de 2018, condicionado por el aumento de las compras de deuda de las Administraciones Públicas por parte de los inversores internacionales, que se vio solo parcialmente compensado por la caída de las entradas de inversión extranjera directa. Por su parte, la cuenta financiera del Banco de España presentó superávit, por primera vez desde 2014, evolución que estuvo influida por algunos cambios en la instrumentación de la política monetaria del Banco Central Europeo.
Notas
Artículo de revista
Publicado en
Boletín Económico / Banco de España, 2/2020
Otras versiones
Materias
Aparece en las colecciones:


loading